El
Plan de Carreteras de la Generalidad de Cataluña, aprobado en el Decreto
311/1985 de 25 de Octubre, contemplaba como objetivos principales
la descongestión de las zonas metropolitanas, la redistribución de
los flujos de población y de las actividades mercantiles y de ocio
en el conjunto del territorio así como la mejora de las comunicaciones
con el resto del estado y con la comunidad europea.
Una de las principales actuaciones de este Plan, fue la potenciación
del Eje del Llobregat mediante la construcción de la autopista Sant
Cugat-Terrassa-Manresa, la realización de los Túneles de Vallvidrera
y la mejora de la carretera entre Sallent y el Túnel del Cadí. Estas
actuaciones juntamente con las de los organismos franceses, como la
construcción del Túnel de Puymorens, la autopista entre Pamiers y
Tolouse y la prolongación de la misma hasta París, han supuesto una
mejora de las comunicaciones del itinerario europeo E-9, en el que
está integrada la autopista Sant Cugat-Terrassa-Manresa.
Desde que entraron en servicio a mediados del año 1989, la autopista
se ha consolidado como vía de alta seguridad, permitiendo a la vez
un ahorro considerable de combustible y tiempo en relación con otros
recorridos alternativos. Los usuarios pueden enlazar con importantes
vías de comunicación: en el extremo sur con la autopista A-7 y con
los Túneles de Vallvidrera y en el extremo norte, al final de la concesión,
con el Eje Transversal de Cataluña que une las comarcas de Gerona,
Barcelona y Lérida.
Desde
el mes de julio de 1999 los peajes en días laborables tienen una rebaja
del 45%. Además de poderse conseguir en determinadas horas del día
otros descuentos adicionales de hasta un 50 %, en función del
número de tránsitos mensuales efectuados. Se puede pagar con la práctica
totalidad de tarjetas bancarias y en las vías de telepeaje con el
TAC.
En el año 2000 utilizaron la autopista 10,5 millones de vehículos,
con una intensidad media diaria (I.M.D.) de 13.163 vehículos, que
representa un incremento del 21 %, respecto al año anterior.
La autopista dispone de dos áreas de servicio, en los Kms. 14,5 y
35,5, dotadas con servicios de gasolinera, restaurante, cafetería
y tiendas, así como dos áreas de descansos, en los Kms. 31,1 y 51,4.
Los equipos de conservación atienden permanentemente el estado del
pavimento, balizamiento, señalización, la siega de bermas y otras
actuaciones con objeto de mantener la autopista en las mejores condiciones
de seguridad y vialidad.
Una red de postes SOS atienden las 24 horas del día las llamadas de
asistencia mecánica o sanitaria, la asistencia de las mismas está
concertada con el "Real Automóbil Club de Cataluña", que pone a disposición
de los usuarios de la autopista una flota de vehículos equipados para
resolver averías en ruta, (más del 70 % suelen poder continuar el
viaje), así como equipos de ambulancias o helicópteros medicalizados
que permiten atender las emergencias en el menos tiempo posible.
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